Date:
06/09/2007
Desarrollado en 2007, este kiosco para Energizer fue un desafío de diseño que logró combinar la potencia visual de la marca con una alta eficiencia logística. El reto consistió en crear un módulo totalmente desarmable que rompiera con el lenguaje tradicional de los puntos de venta en centros comerciales, logrando una presencia capaz de captar la atención del transeúnte de manera inmediata. El diseño destaca por un lenguaje moderno y dinámico, que utiliza la geometría para maximizar la visibilidad del producto y facilitar una interacción fluida con el consumidor. A casi dos décadas de su creación, la pieza mantiene una vigencia estética notable, demostrando que un concepto sólido, centrado en la identidad corporativa y la optimización del espacio, trasciende las tendencias pasajeras para convertirse en un referente de diseño comercial.

